El QR
Tus invitados escanean y suben sus fotos desde el navegador. Sin apps y sin registrarse.
Nada de Drives que caducan, USB que hay que entregar en persona, ni WeTransfer que se borra a los 7 días — y además recoge sola las fotos que hacen los invitados, algo que ninguna herramienta de entrega hace.
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teléfonos
Entregas tu reportaje — cuidado, editado, perfecto. Y las fotos que de verdad cuentan la boda entera — el abrazo espontáneo, la cara de la abuela llorando, el brindis que nadie planeó — se quedan repartidas entre setenta moviles.
Y cuando la boda termina, el álbum no se cierra. La pareja puede llevarse un cuadro con QR grabado — el mismo álbum, para siempre, colgado en su casa. Es tu nombre el que recuerdan cuando llega el bautizo.
Nombre de la pareja, fecha y foto de portada. En un par de minutos.
En las mesas, en el photocall o en la invitación. Donde lo vean los invitados.
Junto a tu reportaje, con todas las fotos de los invitados ya ordenadas.
¿Y si algún invitado sube algo que no debería?
Tú decides qué se ve.
Revisas las fotos y ocultas cualquiera antes de entregar el álbum.